Ya habiamos hablado recientemente del TRX, un nuevo concepto de entrenamiento en suspensión que está extendiéndose cada vez con más fuerza por los centros deportivos. Este fin de semana realicé el curso de formación con Paco González y la compañÃa de otros colegas de profesión en Tenerife. Les cuento un poco como fue...y cómo está siendo el dÃa después.
Como ya comenté anteriormente, el TRX es un invento de las fuerzas armadas americanas para poder ejercitarse en entornos donde uno no tiene disponible un gimnasio en condiciones. Básicamente consiste en un anclaje al techo, pared, tronco de árbol, poste, etc. del que salen dos tiras que acaban en unas asas especiales donde uno puede enganchar manos o pies según convenga.
Según nos contaba Paco acerca de su experiencia en otros centros deportivos, esta práctica suele ser vista desde fuera como algo "más suave", que no llega a ser tan intenso como otras disciplinas que se pueden observar en un gimnasio...pero eso sólo ocurre cuando la ves desde fuera claro.
Lo bueno de este tipo de entrenamiento, es que está dentro de lo que se llama entrenamiento funcional, refiriéndose este término a la ejecución de ejercicios donde intervienen varias articulaciones, y el cuerpo entero debe estar haciendo algún tipo de esfuerzo para crear la estabilidad necesaria. De hecho esto es lo que pasa en casi cualquier movimiento que ejecuta una persona. Huye del aislamiento muscular: si queremos levantar un peso no lo hacemos como en un curl de bÃceps con el codo apoyado y el resto del cuerpo en reposo. Intervienen varias fuerzas, y de eso va esto del TRX.
En el curso todos pudimos comprobar la cantidad de posibilidades que tiene este entrenamiento. Puedes hacer un entrenamiento de fuerza con gran componente cardiovascular, sin apenas pausa entre uno y otro ejercicio, hacer movimientos explosivos con saltos, aumentar la carga según el grado de inclinación, etc.
También tenemos la oportunidad de aplicar conceptos usados en las salas de musculación, como series en pirámide, bi o triseries, etc.
En cuanto a las sensaciones, es increÃble lo concentrado que tienes que mantenerte. Estás todo el rato estabilizando el cuerpo para que no se mueva, trabajando con el abdomen de la forma más realista posible (uno no suele hacer un abdominal en la vida real, sino que estabiliza el cuerpo con el abdomen mientras hace otros movimientos). Y en cuanto a la intensidad, puede ser todo lo "burro" que uno quiera, hay mil maneras de aumentar la dificultad, haciendo ejercicios tradicionales de formas nuevas (¿flexiones casi haciendo el pino valen?)
El material da mucha confianza, sólido y con agarres firmes. Los detalles están muy cuidados, con una caja muy original, que incluye un dossier de ejercicios y un DVD para iniciarse en el TRX. Existe la posibilidad de comprar también un enganche especial para puertas, y se puede fijar el TRX a una barra horizontal, o vertical (postes de la luz, árbol, etc), asà que ya no hay excusa para dejar de entrenar.
Con tanta variedad podemos adaptar esta actividad para casi cualquier nivel de dificultad desde gente sedentaria hasta acróbatas de circo (tendrÃan que ver algunos ejercicios que hay)...y si no que se lo digan a todas las fibras de mi cuerpo, que un dÃa más tarde han empezado a quejarse del castigo del dÃa anterior.
Si ya practicas TRX y te animas a compartir tu experiencia, ya sabes donde encontrarnos; y si eres de Las Palmas y quieres probar, en breve estaré impartiendo clases con este complemento tan divertido. Yo por mi parte me comprometo a seguir compartiendo con ustedes todo lo que vaya surgiendo en las clases.
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