"Tienes las pulsaciones elevadas", "necesito bajar mi frecuencia cardiaca"...¿que significa exactamente este valor, y para que nos puede hacer falta?
Básicamente, la frecuencia cardiaca, o FC, es la cantidad de veces que late nuestro corazón por minuto.Es un parámetro que va cambiando con la edad: un recién nacido puede tener su corazón latiendo entre 120 y 150 veces por minuto. Paulatinamente esta cifra va decreciendo, hasta llegar a los 20 años, donde se estabiliza en unas 70 pulsaciones/minuto.
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Para conocer el número de latidos por minuto que tenemos, debemos colocar los dedos Ãndice y corazón en la parte anterior de la muñeca, más cerca del lado del dedo pulgar; o bien en el cuello, al lado de la nuez, para buscar el pulso de la arteria carótida.Â
Cuando lo localicemos, contamos el número de latidos en 10 sg. y multiplicamos por 6; o los contamos durante 15 y multiplicamos por 4, lo que nos resulte más fácil, y listo, ya sabemos como estamos de "revolucionados".
Está comprobado que cuanto mayor sea nuestra frecuencia cardiaca en reposo, más riesgo de sufrir algún tipo de accidente cardiovascular tendremos. Por eso es tan importante llevar un modo de vida activo, ya que practicando ejercicio (sobre todo el aeróbico) de forma regular contribuimos a mantener nuestra frecuencia cardiaca en unas cifras saludables.Otros beneficios del ejercicio en el sistema cardiovascular es que contribuye a disminuir la tensión arterial, y los niveles de colesterol.
Lo ideal si llevamos una vida más bien sedentaria y queremos cambiarla por un modo de vida activo y saludable es elegir tareas que nos guste realizar, con las que disfrutemos, para evitar que nos aburramos a la primera de cambio. Puede también ser divertido hacer cosas diferentes y no darle exclusividad a una sola actividad, en la variedad está el gusto.
Próximamente hablaremos de la frecuencia cardiaca máxima, un valor ideal para conocer la intensidad a la que estamos ejercitándonos, y para planificar buenos entrenamientos.
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